sábado, 13 de junio de 2009

SÁBADO DE MERCEDES: Carta a mi primer amor

Mi querido Adrián:

Escribo estas letras tal y como te prometí un día, para contestar a la pregunta que me hiciste aquel atardecer de agosto, junto a los columpios del Parque Grande. Ante todo, agradezco tu paciencia infinita, mi cielo, al concederme el tiempo que te solicité para poder darte una respuesta. Como bien sabes, necesitaba aclarar mis sentimientos y sopesar lo que mi corazón y mi cerebro tenían que opinar al respecto.

He de serte muy sincera, pues no quiero que nuestra unión de comienzo envuelta en oscuros secretos que un día pudieran resultarte dolorosos, así que hoy te confieso, mi amor, que durante este paréntesis de reflexión, he tenido algunos escarceos con otros que me pretendieron. Nada serio; nada que dejara la huella que tú ya habías marcado a fuego sobre mi alma, Adrián. Ninguno me besó rozando la punta de su nariz con la mía. No sacudieron con sus pañuelos el banco de madera sobre el que iba a tomar asiento. Me regalaron flores y joyas, pero ninguno me obsequió con un ramillete de barritas de regaliz rojo atadas con un lazo de terciopelo. Nadie me trajo mariposas de colores en un frasco, ni me regaló el cosquilleo de sus alas al devolverles la libertad bajo un cerezo florecido. No fabricaron para mí barcos de papel pinocho con mensajes de amor escondidos en proa. Ninguno, Adrián, ninguno de ellos, moldeó un corazón rosado con algodón de azúcar en la verbena del pueblo. Ni uno solo me dedicó la forma especial de una nube, ni le puso mi nombre a una estrella… Así que hoy estoy segura, al fin, Adrián. Se han esfumado las dudas, y mi respuesta, por supuesto, es SÍ: quiero casarme contigo.

Espero que esta carta no llegue a ti demasiado tarde. Yo, por mi parte, te esperaré el domingo, bajo nuestro sauce, a la misma hora de siempre, aunque esta vez no llevaré ya el pelo recogido en dos trenzas, ni vestiré una de mis faldas cortas y tableadas, ni calcetines blancos hasta las rodillas. Ahora sólo me queda el azul intenso de mis ojos, aquel en que un día me pediste zambullirte para siempre. Ojalá lo recuerdes, Adrián, y ojalá sea suficiente.

Con todo mi amor,

Julia.

19 comentarios:

  1. ¿Y tenías dudas? Nadie quiere tanto, ni queriendo de veras. El "SÍ" en mayúsculas y con grito de tormenta, se lo merece. Nadie se lo ha ganado como él. Por esa sonrisa yo también escribiría mis sueños en barcos de papel.

    Un buen Sábado de Mercedes el tuyo, Susana.

    Muchas gracias por participar

    Bikiños

    ResponderEliminar
  2. Qué bonito lo del ramillete de regaliz. Esa carta tendría que llegar a su destino para que Adrian sepa todo lo que despertó en ti esos corazones de algodón y toda su dulzura.
    Un abrazo, guapa.

    ResponderEliminar
  3. Seguro que estará alli bajo el sauce esperándote...

    Me ha gustado la forma que le das de reconocerte, mirando el azul profundo de tus ojos.
    Precioso, me ha encantado.
    Un besito

    ResponderEliminar
  4. Pero! con razón Adrian no me daba ni la hora, estaba llevándote mariposas en frascos y dedicándote nubes, que traidor!
    Jajajajaj me hizo mucha gracia cuando vi el destinatario de la carta, el mío tambien se llama Adrian ...
    Hermosa tu carta, escribiste todo lo que yo hubiera querido decir y no supe como.
    un beso grande

    ResponderEliminar
  5. Una preciosa carta llena de ternura y fantasía.Al recibirla, Adrián, debería estar saltando de alegría.
    Un saludo cariñoso.

    ResponderEliminar
  6. En las pequeñas cosas esta el amor de verdad, esas cositas que no cuestan dinero que salen del corazón.
    Seguro que al leer la carta corre en tu busca
    Muy bonita.
    Besotes.
    Paola.

    ResponderEliminar
  7. Pero qué belleza!!!!...¿pero por qué tanto tiempo si tu carta sabía quién era el destinatario!...una lástima que el tiempo haya transcurrido,pero quizás, ambos estén aún a tiempo!

    muy hermoso aporte a este sábados literario!!...un abrazo, de otra viajera del bus!

    ResponderEliminar
  8. jajjajja...me río de la coincidencia con Any! jejeje...parece que los románticos llamados Adrián soy muy solicitados! jejeje

    ResponderEliminar
  9. ¡Que bonito!, no me extraña que le digas que sí porque con esos maravillosos regalos que te ha hecho es imposible decir otra cosa.
    Ha sido realmente dulce tu carta
    Un beso de mar

    ResponderEliminar
  10. Si le llegas a decir que no, para mi, jajaja

    Menudo chollo, solo por moldear el corazón y por poner tu nombre a una estrella, a mi ya me hubiera tenido en el bote.
    Es que soy muy romantica, quizas demasiado y luego pasa lo que pasa.

    Muy bonita tu carta de amor,Susana, preciosa

    ResponderEliminar
  11. Creo, que todos estamos haciendo fuerza para que la carta de Julia, llegue a tiempo a su destino.

    Pero... Julia, como tienes la más mínima duda de que Adrián no te está esperando, hace tiempo que hace guardia bajo el sauce, esperando unos ojos azul intenso que nunca podra olvidar.

    Preciosa carta, Susana
    Abrazos

    ResponderEliminar
  12. Me ha encantado el texto. Además, nunca es tarde si la dicha es buena. DIgo de nuevo, me ha encantado el texto y como lo has redactado.

    Un beso,
    Te sigo

    Mon

    ResponderEliminar
  13. Hoy sólo he tenido tiempo de pasarme por algunos blogs para leer vuestras aportaciones a este Sábado de Mercedes. Espero poder leer mañana el resto. Mil gracias a los que habéis pasado por aquí a leer la mía: Xosé, Mercedes, Luna, Any, Balamgo, Paola, Neogéminis, Mar, Tag, Alfredo y Mon. ¡Sois un sol!

    ResponderEliminar
  14. !Cuanto tardó la chica de ojos azules!
    No cabe dudar, el que regala corazones de azucar y mariposas para verlas volar libres, el niño Adrian, es perfecto, dulce, cariñoso, con detalles que estremecen ¿Por qué tardaste tanto en darle el SI? Ayyyy ¿estará a tiempo?
    Un besito. natalí

    ResponderEliminar
  15. Hola Susana, es una carta preciosa, dar ese valor a las cosas pequeñas es dónde reside la felicidad.

    Me encantó leerla, deja buen sabor.

    Besos.

    ResponderEliminar
  16. llena de ternura esta carta, llena de vibraciones juveniles, de esas que quedan para siempre en un frasco, aunque esté sin tapa y se hayan volado las mariposas. llena de recuerdos para cualquier momento de soledad y melancolía.
    escribes hermoso y me gusta leerte. un beso.

    ResponderEliminar
  17. Susana, perdona lo tarde!
    Que descripción tan perfecta! Ese SI tienes que gritarlo a los cuatro vientos aunque sea tarde. Que bello ha sido ese amor de pequeños!
    Besos

    ResponderEliminar
  18. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  19. Suerte, mucha suerte para ella.
    Lo de haber puesto un lazo a unas barritas de regaliz, con franqueza, me sorprende.
    Es muy bonito.

    Tèsalo

    ResponderEliminar